El Valencia buscaba en Mallorca confirmar que su recuperación liguera no era flor de un día. Baraja repetía once, que no es algo habitual este año, y hasta viajaba Rafa Mir, aunque no fuera a jugar. Enfrente un equipo bien hecho, en forma, y que está haciendo un gran año. El partido era denso, desde su inicio, con ambos equipos sin tomar especialmente la iniciativa, mucho juego contemplativo… en definitiva, un encuentro aburrido pasado el primer cuarto de hora.