En el Valencia vamos a acabar matando a Carlos Soler. Lo llevo pensando, y diciendo, desde hace ya algunas semanas. Lo de cerrar rápido su renovación, y la de Gayà, tenía un doble sentido. Primero era el mensaje y la alegría que daría al entorno.
En el Valencia vamos a acabar matando a Carlos Soler. Lo llevo pensando, y diciendo, desde hace ya algunas semanas. Lo de cerrar rápido su renovación, y la de Gayà, tenía un doble sentido. Primero era el mensaje y la alegría que daría al entorno.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa después del empate entre el Athletic y el Valencia. El técnico se quejó de la acción del penalti y afirmó que el VAR debió intervenir.
La semifinal de Copa entre el Athletic de Bilbao y el Valencia arrancaba con el cambio en la portería visitante, dejando su sitio Jaume a Mamardashvili. El comienzo fue intenso, mucho, y los de Bordalás no se dejaban amedrentar. En el minuto 5, una buena jugada larga terminaba con un centro de Gayà que no era rematado Hugo Duro a gol por muy poco. El encuentro era de rompe y rasga, dando todo y concediendo nada, y con un Valencia bien plantado.
Voy a hablar de Jaume Domènech, portero del Valencia, pero por encima de todo, mi amigo desde hace muchos años. Muchas veces recuerdo la primera vez que le vi entrenar, venía a hacer una prueba, y desde ese momento todos tuvimos claro que esa personalidad podía con todo y con más. El año que pasamos juntos, en el disfrutamos y sufrimos mucho, generó un vínculo que, una década después, sigue tan fuerte como el primer día.
Athletic Club y Valencia empataron en San Mamés tras un partido de enorme desgaste físico, Raúl García y Hugo Duro marcaron los goles del encuentro.
No soy de apostillar eso del “Valencia de”, pero no puedo negar que fui un niño del Valencia de Kempes. Crecí con el Valencia de Arias y Fernando. “Volví” a Europa con el Valencia de Lubo. Lloré de emoción con el Valencia del Piojo y Mendieta. Tocamos el cielo con el Valencia de Baraja y Albelda. Volvimos a tocar el cielo con el Valencia de Parejo y Rodrigo. Y de verdad no habría nada que me alegrarse más que ser campeón con el Valencia de Soler y Gayà.
Gonçalo Guedes puede ser la gran venta el Valencia en el próximo mercado de verano. Se dice que ya hay ofertas de 40 millones de euros por él. Curiosamente lo que costó, que casi nunca lo ha vuelto a valer desde que llegó, pero que ahora mismo puede ser hasta poco pensando en el jugador en el que se ha terminado convirtiendo. Pero a como todos los que alcanzan un nivel, para dar el siguiente paso hay que jugar, y ganar, grandes partidos.
Llegó el momento más esperado, un partido grande para una afición necesitada de emociones. El Valencia se ha plantado en las semifinales de la copa y tiene la posibilidad de luchar por un título tres años después. Los papeles están intercambiados y en esta ocasión Marcelino está en el banquillo contrario como rival, Bordalás intentará resarcirse de la derrota de 2019.
En el Valencia vamos a acabar matando a Carlos Soler. Lo llevo pensando, y diciendo, desde hace ya algunas semanas. Lo de cerrar rápido su renovación, y la de Gayà, tenía un doble sentido. Primero era el mensaje y la alegría que daría al entorno.
Voy a hablar de Jaume Domènech, portero del Valencia, pero por encima de todo, mi amigo desde hace muchos años. Muchas veces recuerdo la primera vez que le vi entrenar, venía a hacer una prueba, y desde ese momento todos tuvimos claro que esa personalidad podía con todo y con más. El año que pasamos juntos, en el disfrutamos y sufrimos mucho, generó un vínculo que, una década después, sigue tan fuerte como el primer día.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa después del empate entre el Athletic y el Valencia. El técnico se quejó de la acción del penalti y afirmó que el VAR debió intervenir.
Athletic Club y Valencia empataron en San Mamés tras un partido de enorme desgaste físico, Raúl García y Hugo Duro marcaron los goles del encuentro.
La semifinal de Copa entre el Athletic de Bilbao y el Valencia arrancaba con el cambio en la portería visitante, dejando su sitio Jaume a Mamardashvili. El comienzo fue intenso, mucho, y los de Bordalás no se dejaban amedrentar. En el minuto 5, una buena jugada larga terminaba con un centro de Gayà que no era rematado Hugo Duro a gol por muy poco. El encuentro era de rompe y rasga, dando todo y concediendo nada, y con un Valencia bien plantado.
No soy de apostillar eso del “Valencia de”, pero no puedo negar que fui un niño del Valencia de Kempes. Crecí con el Valencia de Arias y Fernando. “Volví” a Europa con el Valencia de Lubo. Lloré de emoción con el Valencia del Piojo y Mendieta. Tocamos el cielo con el Valencia de Baraja y Albelda. Volvimos a tocar el cielo con el Valencia de Parejo y Rodrigo. Y de verdad no habría nada que me alegrarse más que ser campeón con el Valencia de Soler y Gayà.
Gonçalo Guedes puede ser la gran venta el Valencia en el próximo mercado de verano. Se dice que ya hay ofertas de 40 millones de euros por él. Curiosamente lo que costó, que casi nunca lo ha vuelto a valer desde que llegó, pero que ahora mismo puede ser hasta poco pensando en el jugador en el que se ha terminado convirtiendo. Pero a como todos los que alcanzan un nivel, para dar el siguiente paso hay que jugar, y ganar, grandes partidos.
Llegó el momento más esperado, un partido grande para una afición necesitada de emociones. El Valencia se ha plantado en las semifinales de la copa y tiene la posibilidad de luchar por un título tres años después. Los papeles están intercambiados y en esta ocasión Marcelino está en el banquillo contrario como rival, Bordalás intentará resarcirse de la derrota de 2019.