Maxi Gómez y Jasper Cillessen son las operaciones económicas más ruinosas de la historia del Valencia. En torno a 70 millones de euros para dos jugadores que no han rendido, ni de lejos, conforme se esperaba de ellos, y que han lastrado la ya maltrecha economía del club. Eran dos apuestas que no podían salir mal por coste, y que han salido mucho peor que eso.