No hay nada que odie más en el fútbol que las malditas filtraciones. Muchas se les pone el latiguillo de “interesadas”, aunque no haría falta, porque lógicamente, todas lo son. Odio profundamente que se llevan a la práctica este tipo de métodos, porque sólo sirven para generar basura, y pensando ahora mismo sólo en el asunto de Carlos Soler, es obvio que ni han ayudado durante el año, ni parece que vayan a hacerlo en lo que queda de él.