El Villarreal - Valencia, desde que nos clasificamos para la final de la Copa del Rey, es un partido que no entiendo. Pero claro, ahora que estamos a 48 horas de jugarlo, a y a 5 días de estar en Sevilla, no es que no lo entienda, es que me cabrea de manera que tengo que llevar a cabo ejercicios agudos de contención para que me salga a pasear la única neurona que me debe quedar con vida inteligente.