La pandemia cambió los modelos de negocio de muchos sectores, el fútbol no fue una excepción y está costando mucho volver a la normalidad de los años previos. En el caso del Valencia CF se han juntado demasiados condicionantes ya que la mala marcha del equipo y el hecho de estar alejado de las competiciones europeas ha reducido los ingresos. La entidad intenta sobrevivir en el aspecto deportivo pero con una política de mínimos, a las recurrentes ventas se une que la mayoría de llegadas lo hacen a préstamo.