La ilusión por el Valencia es algo que nunca se pierde, jamás. Podemos estar peor que mal, como todo indica que es al caso ahora mismo, pero el valencianista no pierde nunca ese punto de rebeldía y sentido de pertenencia que le hace pensar que se va a poder con todo. Aunque es cierto que ahora mismo, en este curso que empieza, se nos han generado una cantidad de dudas y de incertezas, que nadie puede resolver, que nos hace estar a todos con una sensación muy incómoda.