El Valencia no puede deshacerse de Hugo Guillamón. El jugador forjado en la cantera y con un sentimiento de pertenencia a prueba de bombas (no se nos debe olvidar aquel verano en el que aguantó varias semanas sin contrato esperando la llamada del club), está a menos de 12 meses de ver cómo termina su relación contractual con el club, y cuando parecía que todo estaba claro para ampliar, anda esperando que todo vuelva a su cauce.