Hace cuatro semanas de la imagen más icónica del valencianismo rebelde en años. Esa todo de Mestalla vacío mientras se jugaba el partido de Liga contra el Celta que cerraba el año, y la Avenida de Suecia con más de 10.000 personas clamando contra Meriton y contra Peter Lim. Y lo cierto es que se dan una serie de paradojas.