Si ningún empresario valenciano quiere comprar el Valencia, nuestro destino está escrito. Lo digo a nivel particular y en grupo, porque es obvio que este asunto, uno solo, no creo que lo pueda acometer salvo en un par de casos, que además tengo claro que no va a ser por ninguno de los dos potenciales. ¿Hay tejido empresarial en esta ciudad para poder ir a negociar con Lim, de verdad, y conseguir que les venda su más de 90% de acciones?