Peter Lim es el problema del Valencia, y ahora “sólo” nos falta la solución. En una semana salpicada por el conocimiento de las cuentas, que sigo preguntándome cómo es posible que sorprendan a nadie, ya que en el verano de 2021 no se vendió a nadie y eso debía salir más pronto que tarde, todos los dedos señalan al máximo accionista.