¿Todos los fichajes del Valencia de este año fueron malos? Cuando acabe la temporada tendremos que hacer un análisis con mucha calma de muchas cosas, pero una cosa es que fueran insuficientes, que eso es obvio, y otra que no tuvieran el nivel.
¿Todos los fichajes del Valencia de este año fueron malos? Cuando acabe la temporada tendremos que hacer un análisis con mucha calma de muchas cosas, pero una cosa es que fueran insuficientes, que eso es obvio, y otra que no tuvieran el nivel.
El Valencia necesita al mejor Samuel Lino, de forma urgente, y con una mayor eficacia de cara al marco contrario. Del jugador brasileño podemos decir muchas cosas, y pocas malas, aunque es cierto que un tipo que tiene tantas ocasiones de peligro debe contar con mucho más gol, algo que sí se le vio en su etapa en Portugal. Con Baraja sigue siendo indiscutible, aunque en el duelo contra Osasuna se quedara en el banquillo de salida, la primera vez en todo el curso.
La carrera del Cholo Simeone en el Atlético de Madrid es de lo más atípica, muy pocos técnicos han estado tanto tiempo en un mismo club y su caso es todavía más extraño en el fútbol actual. Si el valencianismo pudiera pedir un deseo ese sería que el Pipo repitiera una carrera similar a la de Simeone en el banquillo del Valencia; aunque son dos técnicos incomparables sus figuras sí tienen similitudes en cuanto a lo que representan en la historia del Atlético y el Valencia.
El papel de Samu Castillejo en el Valencia de Baraja es distinto al que estaba desempeñando hasta la fecha. Y eso no es bueno ni malo por esencia, sino simplemente la constatación de un hecho. Nadie puede dudar de dos cosas respecto al malagueño. La primera es su compromiso con el club, algo que nos ha sorprendido a todos de alguna manera porque, desde lejos, no parecía un tipo con esa forma de ser. Y la segunda es su calidad, que pone siempre al servicio del equipo.
El Valencia se ha encontrado con dos grandes problemas esta campaña, uno es la falta de gol en muchos partidos y el otro la poca profundidad de la plantilla. Estos dos factores van ligados sin analizamos los datos de los jugadores de recambio, en una gran cantidad de encuentros el Valencia sufrió bajones de juego y terminó perdiendo la batalla en los últimos minutos. De los 28 tantos anotados por el equipo tan solo cinco de ellos fueron marcados por futbolistas de refresco.
José Luis Gayà es un lujo para el Valencia. Y no, que nadie lo interprete mal, que el club siempre estará por encima de cualquier jugador que pase. Lo digo porque tener a tipos como él, que son grandes del fútbol europeo, y que no consideran jugar en otro sitio que no sea aquí, es algo que valoramos poco, o que se nos olvida rápido.
Hugo Guillamón está cerrando bocas en el entorno del Valencia. Y me refiero a aquellas que no es que le criticaran por no estar bien, que no lo estaba, sino a las que le faltaron al respeto de un modo descarnado y salvaje, sin ningún tipo de sentido ni argumentación más allá de un punto extremo de frustración.
¿Todos los fichajes del Valencia de este año fueron malos? Cuando acabe la temporada tendremos que hacer un análisis con mucha calma de muchas cosas, pero una cosa es que fueran insuficientes, que eso es obvio, y otra que no tuvieran el nivel.
El papel de Samu Castillejo en el Valencia de Baraja es distinto al que estaba desempeñando hasta la fecha. Y eso no es bueno ni malo por esencia, sino simplemente la constatación de un hecho. Nadie puede dudar de dos cosas respecto al malagueño. La primera es su compromiso con el club, algo que nos ha sorprendido a todos de alguna manera porque, desde lejos, no parecía un tipo con esa forma de ser. Y la segunda es su calidad, que pone siempre al servicio del equipo.
El Valencia necesita al mejor Samuel Lino, de forma urgente, y con una mayor eficacia de cara al marco contrario. Del jugador brasileño podemos decir muchas cosas, y pocas malas, aunque es cierto que un tipo que tiene tantas ocasiones de peligro debe contar con mucho más gol, algo que sí se le vio en su etapa en Portugal. Con Baraja sigue siendo indiscutible, aunque en el duelo contra Osasuna se quedara en el banquillo de salida, la primera vez en todo el curso.
El Valencia se ha encontrado con dos grandes problemas esta campaña, uno es la falta de gol en muchos partidos y el otro la poca profundidad de la plantilla. Estos dos factores van ligados sin analizamos los datos de los jugadores de recambio, en una gran cantidad de encuentros el Valencia sufrió bajones de juego y terminó perdiendo la batalla en los últimos minutos. De los 28 tantos anotados por el equipo tan solo cinco de ellos fueron marcados por futbolistas de refresco.
La carrera del Cholo Simeone en el Atlético de Madrid es de lo más atípica, muy pocos técnicos han estado tanto tiempo en un mismo club y su caso es todavía más extraño en el fútbol actual. Si el valencianismo pudiera pedir un deseo ese sería que el Pipo repitiera una carrera similar a la de Simeone en el banquillo del Valencia; aunque son dos técnicos incomparables sus figuras sí tienen similitudes en cuanto a lo que representan en la historia del Atlético y el Valencia.
José Luis Gayà es un lujo para el Valencia. Y no, que nadie lo interprete mal, que el club siempre estará por encima de cualquier jugador que pase. Lo digo porque tener a tipos como él, que son grandes del fútbol europeo, y que no consideran jugar en otro sitio que no sea aquí, es algo que valoramos poco, o que se nos olvida rápido.
Hugo Guillamón está cerrando bocas en el entorno del Valencia. Y me refiero a aquellas que no es que le criticaran por no estar bien, que no lo estaba, sino a las que le faltaron al respeto de un modo descarnado y salvaje, sin ningún tipo de sentido ni argumentación más allá de un punto extremo de frustración.