"Tan cierto es que hemos llegado a esta kafkiana situación por culpa única del Valencia y responsabilidad compartida por cada uno de sus gestores desde 2005, como que el club no puede firmarlo (obligaciones y penalizaciones) con la esgrimida inseguridad jurídica actual. De cajón". La reflexión es de Mario Selma, en twitter @vcf_blog, y todo a cuenta del documento que el club no ha querido rubricar de cara a ser sede del Mundial 2030.