En el Valencia, todo, no está siempre mal. Es un mantra que repetimos muchas veces, pero que no se queda, entiendo que porque no interesa, aunque tampoco termino de ver la razón por la que eso ocurre. En un club de fútbol, aunque su dueño sea lo que es, se toman muchas decisiones al cabo del día o la semana, y pretender cualquier extremo, positivo o negativo, es negar cualquier tipo de sentido común, con lo que al final, algunas cosas pierden fuerza.