Cuando escucho que los políticos deben entrar para “solucionar la crisis” del Valencia, me entran escalofríos. Entre otras cosas porque ellos son los grandes culpables de que estemos así, y por muchas razones. Y aquí no distingo el color, porque todos se han arrimado cuando lo necesitaban, han renegado cuando no, y siempre han usado al club como un instrumento de propaganda electoral “low cost”.