Lo primero que se pide cuando un fondo o un inversor va a comprar un club de fútbol es la mayor discreción posible. De hecho, cuando ya se han dado ciertos pasos, se firma un documento llamado NDA (non disclosure agreement), o en español, un acuerdo de confidencialidad, como primera premisa. He participado en la compra y venta de varios clubes profesionales, y siempre ha sido así.