"La garrulada del Mestalla anaranjado" fue el título que Peyo Bort, del Levante-EMV, usó para calificar una serie de símbolos en torno al Valencia. "La horterada de pintar Mestalla de naranja y negro y de proyectar el 'taronja' en el futuro estadio son un insulto a la historia y a la identidad del Valencia (...) La estética a lo Naranjito, al igual que lo de cantar un himno regional, no responden a un criterio identitario de club", decía Bort en su columna.