Hay una serie de pasos definitivos que debe dar el Valencia para terminar el Nuevo Mestalla, y de paso, conseguir algo de paz social, que ya va siendo hora por pura higiene mental. No me voy a cansar de repetir una cosa: hay que diferenciar al club de Meriton, porque si no lo hacemos, estamos confundiendo las cosas y enredando aún más una maneja que ya es complicada de por sí.