José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia ante el Villarreal, el técnico reconoció que era difícil competir con tantos jugadores poco habituales.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia ante el Villarreal, el técnico reconoció que era difícil competir con tantos jugadores poco habituales.
Llega un nuevo capítulo de uno de los derbis de la Comunidad Valenciana, el partido se juega en un momento importante para las dos entidades por su rendimiento en otras competiciones pero con rendimiento irregular en La Liga. El Valencia se ha desinflado tras el parón y Bordalás reconoce que la plantilla ha acusado sus estrecheces pensando en reservar fuerzas de cara a la final de copa.
Ser del Valencia es un orgullo, una suerte, y además, un privilegio. Y aunque el titular puede parecer lo contrario, en estos días serlo es mucho más fácil… si te dejas llevar. Y precisamente por eso, en semanas como esta, ser de este equipo nuestro es especial. Porque cada uno tenemos una misión, un papel que cumplir.
El Villarreal se impuso 2-0 al Valencia en un partido sin historia. Los locales fueron muy superiores ante un conjunto cargado de suplentes y desmotivado.
Debate interesante: ¿cuál debe ser el color del Valencia en la final de La Cartuja? Y no me refiero al del equipo, que eso viene marcado por otras cosas, y ya sabemos que será blanco por completo (algo que no me gusta en absoluto, pero sólo es una opinión personal). He escuchado y leído varias teoría al respecto, y parto de un base no negociable: todas me parecen bien, todo el mundo tiene razón, y este es un asunto en el que no hay nadie equivocado.
Afrontar un partido de Liga que nadie quiere jugar, ni el Valencia seguro, y es posible que tampoco el Villarreal, aprovechando que esta jornada le cruza con uno de los finalistas de la Copa del Rey. No estoy lamentando nada sólo por nosotros, sino que hablo en general de ambos finalistas, porque lo que se hace a Betis y Valencia no tiene ningún sentido, y además, altera la competición.
El Valencia no ha hecho grande al Villarreal, no seamos absurdos. Entiendo que es tentador, que a todos nos duele la vista ver a Parejo y Coquelin allí, y que molesta no haber traído a Capoue por 4 duros cuando Javi Gracia estaba convencido de que era una pieza clave. A mí me revienta mucho más lo de Raúl Albiol, por el que me ponían a parir hace unos años, quizá los mismos que ahora se tiran de los pelos porque no esté aquí, en su casa. Pero es que en 2016 era viejo… en fin.
El Valencia no es un club acostumbrado a ganar títulos de manera continuada, siempre tuvo picos en los que acumuló trofeos pero casi siempre en épocas determinadas. Por todo ello no son demasiados los entrenadores que entraron en el selecto club de los campeones, obviamente técnicos como Benítez o Di Stéfano merecen capítulo aparte por el valor de sus campeonatos de liga, incluso Héctor Cúper tan solo pudo disfrutar de una Supercopa de España pero llevó al club a las cotas más altas aunque no remató la faena.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia ante el Villarreal, el técnico reconoció que era difícil competir con tantos jugadores poco habituales.
El Villarreal se impuso 2-0 al Valencia en un partido sin historia. Los locales fueron muy superiores ante un conjunto cargado de suplentes y desmotivado.
Llega un nuevo capítulo de uno de los derbis de la Comunidad Valenciana, el partido se juega en un momento importante para las dos entidades por su rendimiento en otras competiciones pero con rendimiento irregular en La Liga. El Valencia se ha desinflado tras el parón y Bordalás reconoce que la plantilla ha acusado sus estrecheces pensando en reservar fuerzas de cara a la final de copa.
Debate interesante: ¿cuál debe ser el color del Valencia en la final de La Cartuja? Y no me refiero al del equipo, que eso viene marcado por otras cosas, y ya sabemos que será blanco por completo (algo que no me gusta en absoluto, pero sólo es una opinión personal). He escuchado y leído varias teoría al respecto, y parto de un base no negociable: todas me parecen bien, todo el mundo tiene razón, y este es un asunto en el que no hay nadie equivocado.
Ser del Valencia es un orgullo, una suerte, y además, un privilegio. Y aunque el titular puede parecer lo contrario, en estos días serlo es mucho más fácil… si te dejas llevar. Y precisamente por eso, en semanas como esta, ser de este equipo nuestro es especial. Porque cada uno tenemos una misión, un papel que cumplir.
Afrontar un partido de Liga que nadie quiere jugar, ni el Valencia seguro, y es posible que tampoco el Villarreal, aprovechando que esta jornada le cruza con uno de los finalistas de la Copa del Rey. No estoy lamentando nada sólo por nosotros, sino que hablo en general de ambos finalistas, porque lo que se hace a Betis y Valencia no tiene ningún sentido, y además, altera la competición.
El Valencia no ha hecho grande al Villarreal, no seamos absurdos. Entiendo que es tentador, que a todos nos duele la vista ver a Parejo y Coquelin allí, y que molesta no haber traído a Capoue por 4 duros cuando Javi Gracia estaba convencido de que era una pieza clave. A mí me revienta mucho más lo de Raúl Albiol, por el que me ponían a parir hace unos años, quizá los mismos que ahora se tiran de los pelos porque no esté aquí, en su casa. Pero es que en 2016 era viejo… en fin.
El Valencia no es un club acostumbrado a ganar títulos de manera continuada, siempre tuvo picos en los que acumuló trofeos pero casi siempre en épocas determinadas. Por todo ello no son demasiados los entrenadores que entraron en el selecto club de los campeones, obviamente técnicos como Benítez o Di Stéfano merecen capítulo aparte por el valor de sus campeonatos de liga, incluso Héctor Cúper tan solo pudo disfrutar de una Supercopa de España pero llevó al club a las cotas más altas aunque no remató la faena.