Las razones para creer en el Valencia de José Bordalás son bastantes, no sé si muchos, pero desde luego, muy firmes. Han pasado ya varios meses de competición, 29 jornadas de Liga y toda una Copa del Rey menos la final. Se han probado muchas cosas, muchos jugadores y muchos sistemas, y lo más importante de todo es que tenemos muchas caras, podemos actuar de distintas maneras, pero por encima de todo, siempre con un sello y estilo propio.