El papel de Marcos André y de Maxi Gómez en el Valencia de aquí al 23 de abril es curioso. Primero porque no sabemos cuál va a ser, y es posible que Bordalás aún no lo tenga del todo claro. Y segundo porque estamos hablando de más de 35 millones de euros de inversión del Valencia que, en un momento álgido de la temporada, tienen un papel como mucho secundario, más que para dar descansos que como alternativas serias de cara a afrontar los partidos.