Los audios de Murthy le han gastado una putada indecente a Soler y Gayà. No se puede decir de otro modo, porque realmente es lo que sucede. La forma en la que habla de los dos jugadores duele, porque son dos chavales que se han formado aquí, que sienten esto, que se querían sin ninguna duda, pero que de alguna forma son “obligados” a irse por todo lo que rodea al club, o lo que el presidente hace que lo rodee.