Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia en el Camp Nou, el técnico no entiende que el colegiado no revisara la acción del penalti.
Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia en el Camp Nou, el técnico no entiende que el colegiado no revisara la acción del penalti.
Independientemente de la situación en la tabla de los dos clubes, los Barça-Valencia siempre son encuentros especiales y sobre todo duelos con una gran historia a las espaldas. Rubén Baraja es parte de ella, le tocó vivir una de las etapas más exitosas del Valencia pero en líneas generales sus visitas al recinto azulgrana como futbolista estuvieron cargadas de sinsabores.
Conseguir que los jugadores del Valencia terminen con su bloqueo mental. El trabajo de Rubén Baraja, y también en gran medida de Carlos Marchena, va mucho más allá del fútbol. Está claro que, poco a poco, pueden ir introduciendo sus ideas, cambiando algunas cosas, pero sin fichajes que palíen las caricias, es obvio que tampoco podemos esperar grandes milagros.
Creo en el Valencia del Pipo Baraja antes incluso de que fuera nombrado entrenador. Los que me conocen saben esto perfectamente, y me hace gracia recibir mensajes felicitándome por las victorias del Pipo, de momento una, como si yo hubiera ayudado a diseñar la táctica. No voy a negar que me gusta, o mejor, que llena de orgullo, porque el hecho de que te identifiquen con un amigo es siempre muy grande, y más en esta situación tan delicada que vivimos.
Los tres puntos conseguidos ante la Real fueron una liberación, la plantilla respiró durante unas horas pero muy pronto la igualdad de la competición volvió a dar un golpe de realidad y el Valencia sigue en descenso. Queda mucho y ya se ha comprobado que no conviene hacer análisis ni juicios definitivos, el proceso hacia la salvación va a ser largo y harán falta dosis de paciencia porque seguirán llegando los momentos de angustia.
"Que el valencianismo coja fuerzas, que queda mucho por sufrir". Si hay alguien que sabe lo que tenemos por delante, ese es Rubén Baraja. Caer en una falsa euforia, porque no hemos hecho nada y seguimos en descenso, sería tan absurdo como pensar que podemos llegar a Europa si ganamos en el Nou Camp, que ojalá.
Rubén Baraja es esencia del Valencia en estado puro. Repito, y no me voy a cansar, que hace mucho que tengo claro que el mejor momento de Baraja como entrenador se iba a dar en Valencia, y de una manera muy clara. Porque hay historias que sólo se entienden con dos protagonistas, y esta es una de ellas.
La fragilidad defensiva ha sido uno de los grandes problemas mostrados por el Valencia en la primera parte de la temporada, demasiadas concesiones y errores en momentos clave de los partidos. Pese a que las sensaciones generales han sido esas también es justo realizar una lectura a nivel numérico, y en este caso la cifra de goles encajados no ha sido tan escandalosa como en temporadas anteriores, de hecho tan solo el Valencia de Marcelino en 2018-19 presentaba datos mejores si analizamos las últimas seis campañas.
Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia en el Camp Nou, el técnico no entiende que el colegiado no revisara la acción del penalti.
Creo en el Valencia del Pipo Baraja antes incluso de que fuera nombrado entrenador. Los que me conocen saben esto perfectamente, y me hace gracia recibir mensajes felicitándome por las victorias del Pipo, de momento una, como si yo hubiera ayudado a diseñar la táctica. No voy a negar que me gusta, o mejor, que llena de orgullo, porque el hecho de que te identifiquen con un amigo es siempre muy grande, y más en esta situación tan delicada que vivimos.
Independientemente de la situación en la tabla de los dos clubes, los Barça-Valencia siempre son encuentros especiales y sobre todo duelos con una gran historia a las espaldas. Rubén Baraja es parte de ella, le tocó vivir una de las etapas más exitosas del Valencia pero en líneas generales sus visitas al recinto azulgrana como futbolista estuvieron cargadas de sinsabores.
Los tres puntos conseguidos ante la Real fueron una liberación, la plantilla respiró durante unas horas pero muy pronto la igualdad de la competición volvió a dar un golpe de realidad y el Valencia sigue en descenso. Queda mucho y ya se ha comprobado que no conviene hacer análisis ni juicios definitivos, el proceso hacia la salvación va a ser largo y harán falta dosis de paciencia porque seguirán llegando los momentos de angustia.
Conseguir que los jugadores del Valencia terminen con su bloqueo mental. El trabajo de Rubén Baraja, y también en gran medida de Carlos Marchena, va mucho más allá del fútbol. Está claro que, poco a poco, pueden ir introduciendo sus ideas, cambiando algunas cosas, pero sin fichajes que palíen las caricias, es obvio que tampoco podemos esperar grandes milagros.
"Que el valencianismo coja fuerzas, que queda mucho por sufrir". Si hay alguien que sabe lo que tenemos por delante, ese es Rubén Baraja. Caer en una falsa euforia, porque no hemos hecho nada y seguimos en descenso, sería tan absurdo como pensar que podemos llegar a Europa si ganamos en el Nou Camp, que ojalá.
Rubén Baraja es esencia del Valencia en estado puro. Repito, y no me voy a cansar, que hace mucho que tengo claro que el mejor momento de Baraja como entrenador se iba a dar en Valencia, y de una manera muy clara. Porque hay historias que sólo se entienden con dos protagonistas, y esta es una de ellas.
La fragilidad defensiva ha sido uno de los grandes problemas mostrados por el Valencia en la primera parte de la temporada, demasiadas concesiones y errores en momentos clave de los partidos. Pese a que las sensaciones generales han sido esas también es justo realizar una lectura a nivel numérico, y en este caso la cifra de goles encajados no ha sido tan escandalosa como en temporadas anteriores, de hecho tan solo el Valencia de Marcelino en 2018-19 presentaba datos mejores si analizamos las últimas seis campañas.