"Vamos a estar todos juntos en el Valencia, que lo sacamos". Uno de las cosas que me hacían ilusión en el fútbol, realmente de las pocas salvo disfrutar de esto con mi hija, era que Rubén Baraja fuera el entrenador de mi equipo. Hace años que esa posibilidad se pudo dar, que estuvo cerca, pero no se terminó dando. Este verano el Pipo me decía que seguía persiguiendo su sueño, aunque de nuevo se quedaba sin banquillo al comienzo de una temporada.