Álex Blanco no ha tenido una carrera fácil en el Valencia. Hace 5 años, un poco menos incluso, era el jugador del filial con más talento, y en ese momento irrumpió Kang in Lee, lo que le desplazó. Siendo extremo zurdo puro, el surcoreano pasó por delante de él y fue quien tuvo los minutos en el primer equipo sin jugar en su posición natural. Cuestión de gustos deportivos, nada más. Después se marchó cedido al Alavés, en Primera, y aunque debutó contra el Madrid nada más llegar, después ya no pudo jugar.