Que en Valencia haya a quien le venga mal terminar el Nuevo Mestalla, de traca. Y es que ya no se disimulan algunas posturas, porque a determinados discursos, los famosos relatos, no les viene bien que esto pase, porque sería admitir que no tienen razón. Y para mí se equivocan en la lectura de los hechos, porque al final es mucho más fácil si no te dejas llevar por el odio... y primas el bien del Valencia, que tengo claro que sólo es una excusa, y no un fin en sí mismo.