Hace apenas unos días nadie habría dado posibilidades al Valencia de cara a la visita al Camp Nou, pero se trata de un partido engañoso cargado de condicionantes y en el que el conjunto de Baraja tiene mucho que ganar.
Las bajas del Barcelona
Hace apenas unos días nadie habría dado posibilidades al Valencia de cara a la visita al Camp Nou, pero se trata de un partido engañoso cargado de condicionantes y en el que el conjunto de Baraja tiene mucho que ganar.
Las bajas del Barcelona
El actual Valencia se parece muy poco a lo que se podía esperar tras el regreso del parón mundialista, ni los más pesimistas habrían augurado que la estancia de Gattuso terminaría en cuestión de semanas y tampoco que el Valencia no firmaría a algún futbolista en la ventana invernal. Pero Peter Lim volvió a actuar como de costumbre y los plomos saltaron en el mes de enero con resultados decepcionantes y la salida del técnico.
La sensación de alivio fue general cuando el colegiado decretó el final del Valencia-Real Sociedad, a la importancia de los puntos se sumaron dos aspectos más. El primero volver a reencontrarse con la victoria tras muchos meses y el segundo la impresión de que haciendo las cosas bien y con unión este equipo puede competir a cualquiera y por supuesto a los rivales con los que se juega la permanencia.
El Valencia es un equipo con carencias y en problemas, el fantasma del descenso planea en el ambiente y este fin de semana el conjunto de Baraja afrontará una complicada salida al Camp Nou. El triunfo ante la Real Sociedad ha dado algo de oxígeno pero continúa el alterado clima social y los rivales no ofrecen tregua. El Valencia ha cosechado demasiadas derrotas, aunque existe una realidad que también ofrece una lectura interesante: tanto con Gattuso como de la mano de Baraja el equipo siempre compite.
La fragilidad defensiva ha sido uno de los grandes problemas mostrados por el Valencia en la primera parte de la temporada, demasiadas concesiones y errores en momentos clave de los partidos. Pese a que las sensaciones generales han sido esas también es justo realizar una lectura a nivel numérico, y en este caso la cifra de goles encajados no ha sido tan escandalosa como en temporadas anteriores, de hecho tan solo el Valencia de Marcelino en 2018-19 presentaba datos mejores si analizamos las últimas seis campañas.
La de ayer será una noche que Rubén Baraja no olvidará, no se escondió a la hora de reconocer que le habría gustado que el autobús del equipo entrara al campo por la puerta principal. Quería sentir el calor de la afición y en el terreno de juego la mecha de la magia se encendió, el equipo se lo dejó todo y la comunión con la afición fue total.
Mestalla fue una caldera y la afición estalló con el pitido final en medio de las lágrimas de algunos futbolistas. Repasamos los detalles que dejó el Valencia-Real Sociedad de Mestalla.
Portería a cero y liberación
Se resistió, el equipo luchó y la grada se vació. Liberación fue la palabra más repetida durante toda la noche, los tres puntos ante la Real deben marcar el camino en el momento más duro en décadas; el Valencia se hizo fuerte y volvió a ganar.
Castillejo, cumplidor en Mestalla desaparecido a domicilio
Hace apenas unos días nadie habría dado posibilidades al Valencia de cara a la visita al Camp Nou, pero se trata de un partido engañoso cargado de condicionantes y en el que el conjunto de Baraja tiene mucho que ganar.
Las bajas del Barcelona
El Valencia es un equipo con carencias y en problemas, el fantasma del descenso planea en el ambiente y este fin de semana el conjunto de Baraja afrontará una complicada salida al Camp Nou. El triunfo ante la Real Sociedad ha dado algo de oxígeno pero continúa el alterado clima social y los rivales no ofrecen tregua. El Valencia ha cosechado demasiadas derrotas, aunque existe una realidad que también ofrece una lectura interesante: tanto con Gattuso como de la mano de Baraja el equipo siempre compite.
El actual Valencia se parece muy poco a lo que se podía esperar tras el regreso del parón mundialista, ni los más pesimistas habrían augurado que la estancia de Gattuso terminaría en cuestión de semanas y tampoco que el Valencia no firmaría a algún futbolista en la ventana invernal. Pero Peter Lim volvió a actuar como de costumbre y los plomos saltaron en el mes de enero con resultados decepcionantes y la salida del técnico.
La fragilidad defensiva ha sido uno de los grandes problemas mostrados por el Valencia en la primera parte de la temporada, demasiadas concesiones y errores en momentos clave de los partidos. Pese a que las sensaciones generales han sido esas también es justo realizar una lectura a nivel numérico, y en este caso la cifra de goles encajados no ha sido tan escandalosa como en temporadas anteriores, de hecho tan solo el Valencia de Marcelino en 2018-19 presentaba datos mejores si analizamos las últimas seis campañas.
La sensación de alivio fue general cuando el colegiado decretó el final del Valencia-Real Sociedad, a la importancia de los puntos se sumaron dos aspectos más. El primero volver a reencontrarse con la victoria tras muchos meses y el segundo la impresión de que haciendo las cosas bien y con unión este equipo puede competir a cualquiera y por supuesto a los rivales con los que se juega la permanencia.
La de ayer será una noche que Rubén Baraja no olvidará, no se escondió a la hora de reconocer que le habría gustado que el autobús del equipo entrara al campo por la puerta principal. Quería sentir el calor de la afición y en el terreno de juego la mecha de la magia se encendió, el equipo se lo dejó todo y la comunión con la afición fue total.
Mestalla fue una caldera y la afición estalló con el pitido final en medio de las lágrimas de algunos futbolistas. Repasamos los detalles que dejó el Valencia-Real Sociedad de Mestalla.
Portería a cero y liberación
Se resistió, el equipo luchó y la grada se vació. Liberación fue la palabra más repetida durante toda la noche, los tres puntos ante la Real deben marcar el camino en el momento más duro en décadas; el Valencia se hizo fuerte y volvió a ganar.
Castillejo, cumplidor en Mestalla desaparecido a domicilio