Noche de emociones y mucha necesidad en Mestalla, el Valencia consigue tres puntos de oro que le permiten respirar de manera momentanea.
Noche de emociones y mucha necesidad en Mestalla, el Valencia consigue tres puntos de oro que le permiten respirar de manera momentanea.
El Valencia-Real Sociedad llega acompañado de tintes dramáticos, hacía décadas que el conjunto blanquinegro no estaba en una situación tan comprometida a estas alturas y la posibilidad del descenso es una amenaza real. Baraja quiere lanzar un mensaje de tranquilidad y gran parte de la afición ha manifestado que esta vez el apoyo al equipo será total desde el primer minuto; las protestas seguirán pero la prioridad es convertir Mestalla en una caldera para sumar puntos.
El Valencia ha entrado en una dinámica inexplicable, es el peor equipo de La Liga desde que la competición se reanudó tras el Mundial y los jugadores viven un auténtico bloqueo. Penúltimos en liga, negados de cara a gol y sufriendo golpes en momentos clave de los partidos. Lo cierto es que el Valencia no pierde por goleadas y la mayoría de los encuentros suelen estar en el alambre, esto sería un dato para tener algo de optimismo y pensar que la suerte tampoco está ayudando.
Rubén Baraja está intentando encontrar soluciones para evitar el desastre, esta ha sido la primera semana en la que ha podido trabajar de manera completa con sus futbolistas en cuanto a sesiones preparatorias, sin embargo la enfermería está repleta de lesionados y los contratiempos no dejan de llegar. El partido ante la Real ha adoptado tintes dramáticos debido a las urgencias que tiene el Valencia en la tabla y el cuerpo técnico se apura en suturar una hemorragia que parece no tener fin.
El pesimismo se ha instalado en el valencianismo, una gran parte del entorno da por hecho que el equipo no logrará mantener la categoría aunque Baraja está convencido de que la suerte cambiará, ¿en qué se puede creer?
Tiempo
Penúltimos y metidos de lleno en la zona de descenso, el Valencia compitió mejor pero falló en los momentos clave. Repasamos los detalles que nos dejó el Getafe-Valencia del Coliseum.
Un nuevo golpe, cada vez hay menos margen de maniobra
Noche de emociones y mucha necesidad en Mestalla, el Valencia consigue tres puntos de oro que le permiten respirar de manera momentanea.
Rubén Baraja está intentando encontrar soluciones para evitar el desastre, esta ha sido la primera semana en la que ha podido trabajar de manera completa con sus futbolistas en cuanto a sesiones preparatorias, sin embargo la enfermería está repleta de lesionados y los contratiempos no dejan de llegar. El partido ante la Real ha adoptado tintes dramáticos debido a las urgencias que tiene el Valencia en la tabla y el cuerpo técnico se apura en suturar una hemorragia que parece no tener fin.
El Valencia-Real Sociedad llega acompañado de tintes dramáticos, hacía décadas que el conjunto blanquinegro no estaba en una situación tan comprometida a estas alturas y la posibilidad del descenso es una amenaza real. Baraja quiere lanzar un mensaje de tranquilidad y gran parte de la afición ha manifestado que esta vez el apoyo al equipo será total desde el primer minuto; las protestas seguirán pero la prioridad es convertir Mestalla en una caldera para sumar puntos.
El pesimismo se ha instalado en el valencianismo, una gran parte del entorno da por hecho que el equipo no logrará mantener la categoría aunque Baraja está convencido de que la suerte cambiará, ¿en qué se puede creer?
Tiempo
El Valencia ha entrado en una dinámica inexplicable, es el peor equipo de La Liga desde que la competición se reanudó tras el Mundial y los jugadores viven un auténtico bloqueo. Penúltimos en liga, negados de cara a gol y sufriendo golpes en momentos clave de los partidos. Lo cierto es que el Valencia no pierde por goleadas y la mayoría de los encuentros suelen estar en el alambre, esto sería un dato para tener algo de optimismo y pensar que la suerte tampoco está ayudando.
El efecto Baraja no dio resultado, mirar la tabla es terrorífico para el Valencia y apelar a lo emocional ya no sirve, ¿qué se puede hacer para salvar al barco del hundimiento?
Penúltimos y metidos de lleno en la zona de descenso, el Valencia compitió mejor pero falló en los momentos clave. Repasamos los detalles que nos dejó el Getafe-Valencia del Coliseum.
Un nuevo golpe, cada vez hay menos margen de maniobra