El Valencia tiene un gran reto dentro de unas semanas, el equipo puede volver a proclamarse campeón de copa solo tres años después del último trofeo. El nivel de la plantilla es menor que en 2019, pero se cuenta con otro entrenador con hambre de triunfo y un vestuario que ha hecho de la fortaleza mental una de las bases de la reacción. Todavía hay supervivientes de aquella final del Villamarín, pero por su importancia en el juego del equipo hay cuatro futbolistas que ejemplifican a la perfección el liderazgo y las ganas de ser campeón.