El Valencia - Athletic de Bilbao era, una vez más, el partido de nuestras vidas. La salida no podemos ser otra cosa que intensa, y ambos equipos pisaban área contraria en el primer minuto. Eso sí, el juego era trabado, a trompicones y sin que nadie matara de verdad, aunque los visitantes parecían estar un punto mejor. En el 11, Bryan Gil se inventaba una jugada después de un rechace, y su remate se iba a córner por muy poco.