Pregunta divertida sobre el Valencia y La Cartuja: ¿cuántos políticos valencianos se apuntan a la final de la Copa del Rey? No lo sé, al menos de momento, pero seguro que habrá una lista oficial por alguna parte.
Pregunta divertida sobre el Valencia y La Cartuja: ¿cuántos políticos valencianos se apuntan a la final de la Copa del Rey? No lo sé, al menos de momento, pero seguro que habrá una lista oficial por alguna parte.
Aunque hay que centrarse en La Liga y en los partidos que vienen por delante es imposible no tener la mente puesta en la final de Sevilla. Solo restan dos semanas, por lo que ha empezado la cuenta atrás y a partir de este momento va a comenzar a vivirse el verdadero ambiente que rodea a un partido de estas características. Las entradas están repartidas aunque los rezagados intentarán hacerse con un lugar en La Cartuja a última hora, pero parece que la gran polémica por el reparto ha menguado.
El Valencia no ha gestionado bien el reparto de las entradas, se puede discutir sobre los criterios elegidos (cualquier opción habría creado polémica), pero lo que es indiscutible es que el procedimiento de comunicación no ha sido el correcto. Ni ha sido claro ni se eligieron bien los tiempos, y ha sido la última piedra en un camino que nos ha llevado a uno de los climas más crispados de los últimos años.
El Valencia de Meriton ha vivido momentos muy difíciles en lo deportivo, muchos años fuera de Europa y temporadas grises. En este período de tiempo la copa de 2019 fue la gran alegría y ahora se puede repetir algo parecido con un nuevo trofeo, de ganar, sería la vez en la que el Valencia necesitó menos años para volver a llevarse la copa.
Hay que ser realistas y analizar con cabeza la situación del Valencia, el rendimiento en La Liga ha sido muy irregular y esta temporada no pasará a la historia por los buenos resultados en el torneo de la regularidad. Existe alguna posibilidad de ir a Europa sobre todo pensando en el desgaste que está pagando el Villarreal por su participación en Champions, pero será precisamente en La Cerámica donde el Valencia tendrá a priori pocas opciones ya que Bordalás no arriesgará lo más mínimo.
Ahora ya no hay margen para el error en el apartado deportivo, el Valencia es un volcán de conflictos fuera del terreno de juego pero en el último mes las buenas noticias y el optimismo se han apoderado de la plantilla. Vuelven los lesionados, el equipo ha encontrado un modelo de juego, el calendario es asequible y en poco más de 20 días se jugará una nueva final. Son condimentos que originan optimismo pero el Valencia todavía está con posibilidades tanto de firmar una temporada histórica como rozar el desastre.
"El entorno del Valencia es a ver quién tiene razón. El club da lo mismo. El aficionado medio da lo mismo. Es sólo sacar tajada y ver quién tiene razón. Qué asco todo. Llevo 3 días flipando. Ni por una final estamos contentos. Qué asco todo". Esta brutal reflexión es de José Méndez Romero, en twitter @BruixetValencia, y resume lo que muchos pensamos en torno al ambiente que estamos viviendo desde hace mucho, pero que estas semanas se viene agravando.
El futuro del Valencia se decide en el mes de abril. Así de claro y de conciso. En estos próximos 23 días vamos a saber lo que somos, porque desde hoy y hasta la final de Copa del Rey (el partido contra el Levante ya será el 1 de mayo, al menos de momento), hay 5 partidos en los que se decide el destino del equipo de José Bordalás por un lado, y quién sabe sin en parte también el del propio club en el medio y corto plazo de tiempo.
Pregunta divertida sobre el Valencia y La Cartuja: ¿cuántos políticos valencianos se apuntan a la final de la Copa del Rey? No lo sé, al menos de momento, pero seguro que habrá una lista oficial por alguna parte.
El Valencia de Meriton ha vivido momentos muy difíciles en lo deportivo, muchos años fuera de Europa y temporadas grises. En este período de tiempo la copa de 2019 fue la gran alegría y ahora se puede repetir algo parecido con un nuevo trofeo, de ganar, sería la vez en la que el Valencia necesitó menos años para volver a llevarse la copa.
Aunque hay que centrarse en La Liga y en los partidos que vienen por delante es imposible no tener la mente puesta en la final de Sevilla. Solo restan dos semanas, por lo que ha empezado la cuenta atrás y a partir de este momento va a comenzar a vivirse el verdadero ambiente que rodea a un partido de estas características. Las entradas están repartidas aunque los rezagados intentarán hacerse con un lugar en La Cartuja a última hora, pero parece que la gran polémica por el reparto ha menguado.
Hay que ser realistas y analizar con cabeza la situación del Valencia, el rendimiento en La Liga ha sido muy irregular y esta temporada no pasará a la historia por los buenos resultados en el torneo de la regularidad. Existe alguna posibilidad de ir a Europa sobre todo pensando en el desgaste que está pagando el Villarreal por su participación en Champions, pero será precisamente en La Cerámica donde el Valencia tendrá a priori pocas opciones ya que Bordalás no arriesgará lo más mínimo.
El Valencia no ha gestionado bien el reparto de las entradas, se puede discutir sobre los criterios elegidos (cualquier opción habría creado polémica), pero lo que es indiscutible es que el procedimiento de comunicación no ha sido el correcto. Ni ha sido claro ni se eligieron bien los tiempos, y ha sido la última piedra en un camino que nos ha llevado a uno de los climas más crispados de los últimos años.
Ahora ya no hay margen para el error en el apartado deportivo, el Valencia es un volcán de conflictos fuera del terreno de juego pero en el último mes las buenas noticias y el optimismo se han apoderado de la plantilla. Vuelven los lesionados, el equipo ha encontrado un modelo de juego, el calendario es asequible y en poco más de 20 días se jugará una nueva final. Son condimentos que originan optimismo pero el Valencia todavía está con posibilidades tanto de firmar una temporada histórica como rozar el desastre.
"El entorno del Valencia es a ver quién tiene razón. El club da lo mismo. El aficionado medio da lo mismo. Es sólo sacar tajada y ver quién tiene razón. Qué asco todo. Llevo 3 días flipando. Ni por una final estamos contentos. Qué asco todo". Esta brutal reflexión es de José Méndez Romero, en twitter @BruixetValencia, y resume lo que muchos pensamos en torno al ambiente que estamos viviendo desde hace mucho, pero que estas semanas se viene agravando.
El futuro del Valencia se decide en el mes de abril. Así de claro y de conciso. En estos próximos 23 días vamos a saber lo que somos, porque desde hoy y hasta la final de Copa del Rey (el partido contra el Levante ya será el 1 de mayo, al menos de momento), hay 5 partidos en los que se decide el destino del equipo de José Bordalás por un lado, y quién sabe sin en parte también el del propio club en el medio y corto plazo de tiempo.