El fútbol no tiene memoria, no debe nada a nadie, hace los héroes miserables en una jugada, y a los villanos mitos para la eternidad con sólo tocar una vez y levemente el balón, da todo de una forma casi inmoral, y lo quiera todo de una manera inhumana, y tiene una serie de reglas no escritas que son sagradas, y una de ellas "no te metas con el 9, con el delantero centro, aunque creas que le pesa el culo, porque puede darle un toque sutil a una falta lateral y hacer que estalles de alegría como si te hubi