Durante mis cuatro años y pico como presidente de un club de fútbol profesional, me he dado cuenta que si, que el fútbol es de los futbolistas, y no de los aficionados como debería ser, y es que los jugadores son los niños mimados de esta historia, yo lo hacía el primero, y también he comprendido porqué ese colectivo de jugadores se ríe de nosotros, de la prensa, no en sentido despectivo, alguno quizá sí, sino porque hablamos de situaciones y comportamientos que no entendemos, que no profundizamos, de los que somos ajenos,