A principio de temporada los bajones físicos le costaban muy caro al Valencia, el equipo sacó encuentros adelante sufriendo demasiado en los últimos compases y perdió otros en los que definitivamente desapareció en los compases finales.
A principio de temporada los bajones físicos le costaban muy caro al Valencia, el equipo sacó encuentros adelante sufriendo demasiado en los últimos compases y perdió otros en los que definitivamente desapareció en los compases finales.
El Valencia tiene un problema llamado Mouctar Diakhaby, y es algo que, por mucho que algunos nos aferremos a que es mucho mejor de lo que vemos cada semana, se tiene que solucionar. El domingo, contra el Atlético de Madrid, el central galo hizo un buen partido, de hecho, fue aplaudido por Mestalla varias veces en la primera parte. Pero en la jugada del primer gol colchonero, Luis Suárez lo destroza con una facilidad pasmosa.
El Valencia tiene una plantilla corta y desequilibrada, ha quedado demostrado que en cuanto varias piezas del equipo se caen el rendimiento se resiente demasiado. Bordalás se vio obligado a imprimir cambios tácticos ante el Villarreal, no tiene jugadores para presionar tan arriba ni hacer tanto desgaste. Lo primero es construir el equipo desde atrás pero la zaga y el centro del campo son precisamente las líneas en las que el Valencia se puede encontrar con un problema añadido.
Mouctar Diakhaby llega en condiciones al partido ante la Real Sociedad, el francés es un central que no convence a nadie pero en estos momentos Bordalás tampoco cuenta con más efectivos teniendo en cuenta que Gabriel Paulista sigue de baja. El francés no está cuajando una buena temporada aunque defendiendo en bloque bajo es un defensa más seguro que con espacios por detrás.
Mouctar Diakhaby tiene su última gran oportunidad como jugador del Valencia. La lesión de Gabriel Paulista, de momento, lo va a tener fuera el día del Atlético de Madrid salvo milagro, y aunque luego hay un nuevo parón por selecciones nacionales, veremos si está listo para el encuentro que se debe disputar el 21 de noviembre en San Sebastián ante la Real Sociedad a partir de las 21 horas.
El Valencia no se puede permitir otro tropiezo el próximo fin de semana, si no se gana al Mallorca sí que empezaríamos a vislumbrar un futuro preocupante. Ante el Barça el Valencia jugó a ráfagas, con momentos en los que fue eléctrico y peligroso con otros en los que se notó el bajón físico y el desorden. Varios jugadores, en especial Maxi Gómez, quedaron señalados. Pero dentro de la amargura de la derrota se pueden sacar conclusiones positivas respecto a algunos futbolistas.
El Valencia sacó un empate en su partido contra el Cádiz, antes del parón, pero ganó un líder indiscutible en la persona de José Bordalás, y un “fichaje” en la persona de Mouctar Diakhaby. El central galo, que lleva en el ojo del huracán más de dos años, salió con todo en contra, estuvo a un gran nivel, y además, recibió la felicitación y el respaldo público de su entrenador en rueda de prensa.
A principio de temporada los bajones físicos le costaban muy caro al Valencia, el equipo sacó encuentros adelante sufriendo demasiado en los últimos compases y perdió otros en los que definitivamente desapareció en los compases finales.
Mouctar Diakhaby llega en condiciones al partido ante la Real Sociedad, el francés es un central que no convence a nadie pero en estos momentos Bordalás tampoco cuenta con más efectivos teniendo en cuenta que Gabriel Paulista sigue de baja. El francés no está cuajando una buena temporada aunque defendiendo en bloque bajo es un defensa más seguro que con espacios por detrás.
El Valencia tiene un problema llamado Mouctar Diakhaby, y es algo que, por mucho que algunos nos aferremos a que es mucho mejor de lo que vemos cada semana, se tiene que solucionar. El domingo, contra el Atlético de Madrid, el central galo hizo un buen partido, de hecho, fue aplaudido por Mestalla varias veces en la primera parte. Pero en la jugada del primer gol colchonero, Luis Suárez lo destroza con una facilidad pasmosa.
Mouctar Diakhaby tiene su última gran oportunidad como jugador del Valencia. La lesión de Gabriel Paulista, de momento, lo va a tener fuera el día del Atlético de Madrid salvo milagro, y aunque luego hay un nuevo parón por selecciones nacionales, veremos si está listo para el encuentro que se debe disputar el 21 de noviembre en San Sebastián ante la Real Sociedad a partir de las 21 horas.
El Valencia tiene una plantilla corta y desequilibrada, ha quedado demostrado que en cuanto varias piezas del equipo se caen el rendimiento se resiente demasiado. Bordalás se vio obligado a imprimir cambios tácticos ante el Villarreal, no tiene jugadores para presionar tan arriba ni hacer tanto desgaste. Lo primero es construir el equipo desde atrás pero la zaga y el centro del campo son precisamente las líneas en las que el Valencia se puede encontrar con un problema añadido.
El Valencia no se puede permitir otro tropiezo el próximo fin de semana, si no se gana al Mallorca sí que empezaríamos a vislumbrar un futuro preocupante. Ante el Barça el Valencia jugó a ráfagas, con momentos en los que fue eléctrico y peligroso con otros en los que se notó el bajón físico y el desorden. Varios jugadores, en especial Maxi Gómez, quedaron señalados. Pero dentro de la amargura de la derrota se pueden sacar conclusiones positivas respecto a algunos futbolistas.
El Valencia sacó un empate en su partido contra el Cádiz, antes del parón, pero ganó un líder indiscutible en la persona de José Bordalás, y un “fichaje” en la persona de Mouctar Diakhaby. El central galo, que lleva en el ojo del huracán más de dos años, salió con todo en contra, estuvo a un gran nivel, y además, recibió la felicitación y el respaldo público de su entrenador en rueda de prensa.