El Valencia cerró un gran fichaje con Mouctar Diakhaby. Lo dije en 2018 cuando lo firmaron Pablo Longoria y Mateu Alemany, y lo sigo pensando hoy, que parece que vino sólo a Mestalla, llamó a la puerta y le abrieron. La victoria tiene muchos padres pero la derrota es huérfana, y eso, o muy parecido, es lo que le pasa al central francés. Cuando tenía un contexto adecuado era un jugador de enorme futuro.