El once titular de Rubén Baraja para el Sevilla - Valencia de la primera jornada de Liga va a estar marcado por el no tener mucho más donde elegir. El gran drama de esta plantilla en este momento, el gran problema que tenemos en el club.
El once titular de Rubén Baraja para el Sevilla - Valencia de la primera jornada de Liga va a estar marcado por el no tener mucho más donde elegir. El gran drama de esta plantilla en este momento, el gran problema que tenemos en el club.
El pasado fue el último domingo sin Liga para el Valencia. Para nosotros y para todos, porque el fin de semana que viene, viernes en el caso de los hombres de Baraja, arranca la competición. No nos hemos quitado el susto del cuerpo de lo que ocurrió el año pasado, porque hacía 40 años que no nos veíamos en una como esa, y lo cierto es que diciembre nadie esperaba un desastre como ese.
El Valencia va a disputar la Liga más importante de este siglo y el miedo en el entorno no puede ser mayor. La ausencia de fichajes, la salida de jugadores importantes del año pasado, que ya fue para olvidar, y que estamos con el tiempo encima, está haciendo que ahora mismo todo sea una especie de agonía que no lleva a ninguna parte, porque es, de alguna forma, la política de Meriton al extremo, apurando de una manera los tiempos que no se entiende.
"El tema de los fichajes del Valencia es importante dejarlo claro para no hablar en cada rueda de prensa de lo mismo. Después del Taronja ya dije claramente lo que pensaba y no voy a hablar más de si llegan o no. Mi energía tengo que gastarla en el partido de mañana". Rubén Baraja ha sido muy claro en la previa del Sevilla en este estreno de Liga. No quiere más jaleos con esto, y hasta que no se cierre el mercado no piensa decir nada... porque no se puede decir.
Lunes de la semana que arranca la Liga 23/24 para el Valencia, quizá la más importante en muchos años, y en la que menos claro está el futuro del equipo, con el fantasma del descenso acechando como nunca, un equipo plagado de canteranos y sin los fichajes que hacen falta, y con un entrenador, Rubén Baraja, que sigue haciendo un gran trabajo pero que queda oscurecido por todo lo que rodea a la entidad.
El Betis - Valencia era el partido más importante de la historia del club. Una vergüenza, no cabe duda, pero una realidad, por más duro que nos pareciera a todos. Baraja salía con el once que se ha terminado por convertir en definitivo, en el habitual de este tramo final. Todo ello trufado con el homenaje de Joaquín, que se despedía del fútbol.
El once titular de Rubén Baraja para el Betis - Valencia del Benito Villamarín debe estar marcado por la presencia de los que tengan la cabeza más fría, y las piernas más frescas. Estamos ante un choque que no tiene nada que ver con lo que hayamos jugado hasta la fecha, y que sólo se puede comparar a uno que se jugó hace 40 años, y que aunque acabó bien para nosotros, es algo de lo que no tengo muchas ganas de hablar.
Hay una serie de jugadores básicos para el Valencia en el partido del Benito Villamarín. Llevamos todo el año hablando de jugar finales, y ya vemos, en la última jornada nos ha tocado una. La que nadie quería, por otra parte, porque la idea era llegar a esta semana sin nada en juego, pero entre despistes, relajaciones, nervios, y al final nivel general, nos toca ser el mal estudiante que se deja todo para el final.
El once titular de Rubén Baraja para el Sevilla - Valencia de la primera jornada de Liga va a estar marcado por el no tener mucho más donde elegir. El gran drama de esta plantilla en este momento, el gran problema que tenemos en el club.
"El tema de los fichajes del Valencia es importante dejarlo claro para no hablar en cada rueda de prensa de lo mismo. Después del Taronja ya dije claramente lo que pensaba y no voy a hablar más de si llegan o no. Mi energía tengo que gastarla en el partido de mañana". Rubén Baraja ha sido muy claro en la previa del Sevilla en este estreno de Liga. No quiere más jaleos con esto, y hasta que no se cierre el mercado no piensa decir nada... porque no se puede decir.
El pasado fue el último domingo sin Liga para el Valencia. Para nosotros y para todos, porque el fin de semana que viene, viernes en el caso de los hombres de Baraja, arranca la competición. No nos hemos quitado el susto del cuerpo de lo que ocurrió el año pasado, porque hacía 40 años que no nos veíamos en una como esa, y lo cierto es que diciembre nadie esperaba un desastre como ese.
Lunes de la semana que arranca la Liga 23/24 para el Valencia, quizá la más importante en muchos años, y en la que menos claro está el futuro del equipo, con el fantasma del descenso acechando como nunca, un equipo plagado de canteranos y sin los fichajes que hacen falta, y con un entrenador, Rubén Baraja, que sigue haciendo un gran trabajo pero que queda oscurecido por todo lo que rodea a la entidad.
El Valencia va a disputar la Liga más importante de este siglo y el miedo en el entorno no puede ser mayor. La ausencia de fichajes, la salida de jugadores importantes del año pasado, que ya fue para olvidar, y que estamos con el tiempo encima, está haciendo que ahora mismo todo sea una especie de agonía que no lleva a ninguna parte, porque es, de alguna forma, la política de Meriton al extremo, apurando de una manera los tiempos que no se entiende.
El Betis - Valencia era el partido más importante de la historia del club. Una vergüenza, no cabe duda, pero una realidad, por más duro que nos pareciera a todos. Baraja salía con el once que se ha terminado por convertir en definitivo, en el habitual de este tramo final. Todo ello trufado con el homenaje de Joaquín, que se despedía del fútbol.
El once titular de Rubén Baraja para el Betis - Valencia del Benito Villamarín debe estar marcado por la presencia de los que tengan la cabeza más fría, y las piernas más frescas. Estamos ante un choque que no tiene nada que ver con lo que hayamos jugado hasta la fecha, y que sólo se puede comparar a uno que se jugó hace 40 años, y que aunque acabó bien para nosotros, es algo de lo que no tengo muchas ganas de hablar.
Hay una serie de jugadores básicos para el Valencia en el partido del Benito Villamarín. Llevamos todo el año hablando de jugar finales, y ya vemos, en la última jornada nos ha tocado una. La que nadie quería, por otra parte, porque la idea era llegar a esta semana sin nada en juego, pero entre despistes, relajaciones, nervios, y al final nivel general, nos toca ser el mal estudiante que se deja todo para el final.