Baraja de jugaba su futuro en el Valencia, en Valladolid. Cuando el fútbol, y la vida, se proponen dar giros, es algo muy salvaje. El Pipo volvía al 4-4-2, su estilo, con Fran y Rioja por fuera, Diego y Duro arriba, y la vuelta de Pepelu con Guerra en el medio. Solo valía ganar, ese era el resumen. El equipo salió intenso, que eso es algo que no se puede negociar, y buscando pisar campo rival. Pasado el minuto 10 todo se iba equilibrando, pero es verdad que nosotros éramos un punto mejores en un mal partido.