Muchos dieron al Valencia por muerto en Navidad, y a todos ellos les mando un gran abrazo, ya que tendrán que seguir intentándolo al menos un año más. Las navidades 2024-25 fueron las más duras que recuerdo en este club, con el estómago encogido, con miedo, con pesadillas en torno a lo que teníamos encima, y con un futuro a corto y medio plazo negro, absolutamente negro. Y sin esperanzas en que las cosas pudieran cambiar.