Analizar las causas del giro radical que ha dado el Valencia 24/25 nos podría llevar un tiempo que no tenemos, y nos conduciría a muchos debates que seguro que iban a terminar mal, porque al final, por suerte o por desgracia, todo se resumen en algo tan sencillo como complejo, en un detalle que no nos puede pasar por algo, en un factor tapado que siempre resulta determinante: el fútbol.