El Valencia empieza la Liga, otra vez, contra el Girona. Queda lejos el mes de agosto, cuando jugamos contra los catalanes y ganamos 1-0 de penalti, marcado por Carlos Soler. Era el debut de Gattuso, y podemos decir que, de aquello, sólo quedan las camisetas. El fútbol es el capricho hecho balón, porque da vueltas y vueltas, no sabes nunca cuándo va a parar, y se mueve totalmente a su antojo, sin que nadie pueda predecir lo que va a pasar mañana.