El Valencia ha dado un paso en el aspecto defensivo, las porterías a cero se repiten y los zagueros tienen que ver mucho en ello. Analizamos el rendimiento individual de los defensas centrales del Valencia CF.
Omar Alderete
El Valencia ha dado un paso en el aspecto defensivo, las porterías a cero se repiten y los zagueros tienen que ver mucho en ello. Analizamos el rendimiento individual de los defensas centrales del Valencia CF.
Omar Alderete
Si el Valencia apuesta de verdad por Hugo Guillamón, la renovación qu le vaya a hacer ahora tiene que ser eso, muy seria.
El Valencia va a tener que apretarse el cinturón durante unos años, esto es un hecho evidente. Mientras no se juegue en Champions de manera habitual seguirán produciéndose ventas y el club apuesta por un trabajo que potencie la cantera y la incorporación de promesas. Ahora la prioridad es la de cerrar las renovaciones de Gayà, Soler y Guillamón, y ellos son precisamente los referentes para los jugadores más jóvenes que ya han logrado debutar con el primer equipo.
Me alegra todo lo bueno que le pase a un jugador del Valencia, a cualquiera, pero en el caso de Hugo Guillamón, como hay otros, especialmente. Y es que entiendo que todos sentimos una especie de atracción con las historias de superación personal, con los tipos que lo tienen todo en contra y que se rebelan contra la adversidad.
Ni existen las piezas adecuadas ni los jugadores del centro del campo del Valencia están haciendo una buena temporada. Al equipo le hace falta mucho fútbol de creación y eso es algo que se percibe partido a partido. Bordalás ha tenido que apostar por una línea de tres centrales buscando la solidez porque el equipo se rompía defensivamente desde la medular. En definitiva, el centro del campo es el gran lunar del equipo y lo lleva siendo desde la salida de jugadores como Parejo, Coquelin o Kondogbia.
Mucho se habla de la fragilidad defensiva del Valencia, está claro que la zaga no está dando la talla pero el equipo está muy tocado en el centro del campo y eso afecta al rendimiento general. El gran problema es la ausencia de un 6, no se cuenta con un futbolista de este perfil y esto afecta al rendimiento individual del resto de piezas de la medular.
Tras la abultada derrota frente al FC Barcelona Bordalás insistió en que no dejan de probar cosas nuevas en los entrenamientos para fijar conceptos defensivos. Lamentablemente los errores se repiten partido a partido y lo que es peor, los rivales hacen gol con demasiada facilidad mientras el Valencia se hunde en la tabla. ¿Es un problema de jugadores o de estilo de juego? Diríamos que las dos cosas están unidas y podríamos resumirlo en que no se cuenta con las piezas que mejor se adaptan a la idea de Bordalás.
El estilo del Valencia es cada vez más cuestionado, desde la llegada de Bordalás el técnico no ha logrado que sus futbolistas saquen a flote sus cualidades y a pesar de que la idea era la de formar un conjunto sólido se ha naufragado en muchos encuentros. El partido de Bilbao fue una excepción en este aspecto y ahí sí se vio a un Valencia aguerrido y con las ideas claras, el resultado fue un buen marcador de cara a la vuelta pero también el linchamiento general por parte del rival y los medios de comunicación en el apartado dialéctico.
El Valencia ha dado un paso en el aspecto defensivo, las porterías a cero se repiten y los zagueros tienen que ver mucho en ello. Analizamos el rendimiento individual de los defensas centrales del Valencia CF.
Omar Alderete
Me alegra todo lo bueno que le pase a un jugador del Valencia, a cualquiera, pero en el caso de Hugo Guillamón, como hay otros, especialmente. Y es que entiendo que todos sentimos una especie de atracción con las historias de superación personal, con los tipos que lo tienen todo en contra y que se rebelan contra la adversidad.
Si el Valencia apuesta de verdad por Hugo Guillamón, la renovación qu le vaya a hacer ahora tiene que ser eso, muy seria.
Ni existen las piezas adecuadas ni los jugadores del centro del campo del Valencia están haciendo una buena temporada. Al equipo le hace falta mucho fútbol de creación y eso es algo que se percibe partido a partido. Bordalás ha tenido que apostar por una línea de tres centrales buscando la solidez porque el equipo se rompía defensivamente desde la medular. En definitiva, el centro del campo es el gran lunar del equipo y lo lleva siendo desde la salida de jugadores como Parejo, Coquelin o Kondogbia.
El Valencia va a tener que apretarse el cinturón durante unos años, esto es un hecho evidente. Mientras no se juegue en Champions de manera habitual seguirán produciéndose ventas y el club apuesta por un trabajo que potencie la cantera y la incorporación de promesas. Ahora la prioridad es la de cerrar las renovaciones de Gayà, Soler y Guillamón, y ellos son precisamente los referentes para los jugadores más jóvenes que ya han logrado debutar con el primer equipo.
Mucho se habla de la fragilidad defensiva del Valencia, está claro que la zaga no está dando la talla pero el equipo está muy tocado en el centro del campo y eso afecta al rendimiento general. El gran problema es la ausencia de un 6, no se cuenta con un futbolista de este perfil y esto afecta al rendimiento individual del resto de piezas de la medular.
Tras la abultada derrota frente al FC Barcelona Bordalás insistió en que no dejan de probar cosas nuevas en los entrenamientos para fijar conceptos defensivos. Lamentablemente los errores se repiten partido a partido y lo que es peor, los rivales hacen gol con demasiada facilidad mientras el Valencia se hunde en la tabla. ¿Es un problema de jugadores o de estilo de juego? Diríamos que las dos cosas están unidas y podríamos resumirlo en que no se cuenta con las piezas que mejor se adaptan a la idea de Bordalás.
El estilo del Valencia es cada vez más cuestionado, desde la llegada de Bordalás el técnico no ha logrado que sus futbolistas saquen a flote sus cualidades y a pesar de que la idea era la de formar un conjunto sólido se ha naufragado en muchos encuentros. El partido de Bilbao fue una excepción en este aspecto y ahí sí se vio a un Valencia aguerrido y con las ideas claras, el resultado fue un buen marcador de cara a la vuelta pero también el linchamiento general por parte del rival y los medios de comunicación en el apartado dialéctico.