El Valencia de José Bordalás exige fichajes a Peter Lim. Y lo hace de la mejor manera posible, es decir, sobre el terreno de juego, mostrando carencias y virtudes, dando todo en 90 minutos casi todos los partidos, y demostrando que, sólo con un poco más, el salto ya sería enorme. Y es algo a lo que no puede ser ajena la propiedad, porque sería exceder mucho más aún de todas las barbaridades que lleva cometiendo en muchos aspectos desde hace más de dos años.