Ya hemos hablado en las últimas semanas de que José Bordalás tiene muy definido su once tipo, el alicantino no es partidario de las rotaciones y cuando las utilizó las cosas no salieron demasiado bien. Conocemos a los intocables e insustituibles, incluso Maxi Gómez entra dentro de este grupo de elegidos cuando el físico se lo permite, pero debemos empezar a pensar también en qué pasará con esos futbolistas que se han convertido en secundarios.