El descenso del Valencia es algo que no debe pasar, pero que ahora es muy probable que pase. Ahora, 10 de diciembre, con 10 puntos de 42, a las puertas de jugar contra el Valladolid, el único equipo que hoy en día es peor que nosotros, con el entrenador más cuestionado que nunca, con la plantilla en la picota, y con el dueño, como siempre, desaparecido en combate. Esa es nuestra realidad, más allá de otro tipo de guerras que, ahora mismo, me parecen hasta graciosas.