Si los jugadores del Valencia no quieren, hoy no hace falta ni disputar el partido. No seré yo quien cargue contra ellos, porque no hay una plantilla canalla ni que pase de todo, eso no es así.
Si los jugadores del Valencia no quieren, hoy no hace falta ni disputar el partido. No seré yo quien cargue contra ellos, porque no hay una plantilla canalla ni que pase de todo, eso no es así.
El once titular de Baraja para el Valladolid - Valencia de la decimoséptima jornada de Liga en Primera División viene marcado por ser, al menos para el entrenador, una final. Si hoy no se gana, y entiendo que el empate tampoco va a valer, puede haber consecuencias drásticas, un cambio en el banquillo, con todo lo que eso supone, además de llevarnos un varapalo gigante, otro, por el rival es, ahora mismo, el único equipo peor que nosotros esta campaña.
"Sé que hoy es un día difícil después de la derrota del Valencia, pero tengo claras dos cosas. Que esto lo sacaremos JUNTOS y que el cariño que me habéis dado hoy en Mestalla os lo tengo que devolver. Nos levantaremos". Las palabras son de Rafa Mir después del partido contra el Rayo, y su regreso, casi 100 días después, tras su lesión y sus problemas fuera del campo, de los que ya hemos hablado hasta la saciedad todos nosotros.
Si el Valencia no gana en Valladolid, Baraja dejará de ser su entrenador. Al menos es lo que se viene diciendo toda la semana, y aunque he hablado con él varias veces, en ningún momento hemos nombrado este tema para nada.
No se puede negar que Rubén Baraja no lo ha tenido fácil en el Valencia, como tampoco lo tuvieron los entrenadores que se sentaron en el banquillo de Mestalla en los últimos años. Baraja conocía la forma de trabajar de Meriton antes de llegar y renovó su contrato después de vivir las dificultades de primera mano. Por todo ello la ausencia de criterio y sobre todo de inversión no puede ser una razón para justificar los penosos resultados que está cosechando el equipo.
Señor Peter Lim, nuestro Valencia, que es su empresa, se va a la mierda, ¿cuál es el plan? Porque supongo que tiene que haber un plan, que además ha de ser genial, porque en caso contrario estamos sentenciados mucho antes de que llegue el día de la ejecución. Y es que en mi cabeza, entiendo que en la de nadie, no cabe que vayamos a estar de brazos cruzados ante todo lo que tenemos delante, en pleno mes de diciembre, y con tantos partidos por jugar.
El Valencia se va a Segunda División sin remedio alguno. Esa es la deriva que están tomando las cosas, a todos los niveles, y nos deberíamos dar cuenta de ello. El primero el club, sus responsables, aquí y en Singapur, que deben salir a dar la cara y explicarnos el plan, qué se piensa hacer, si Baraja va a seguir o no va a hacerlo, y en el segundo caso, que formaría parte de la normalidad en el fútbol, quién va a ser su sustituto en el banquillo.
"Toni, convence a Baraja de que dimita como entrenador del Valencia. Nos vamos a 2ª y él no es capaz de revertir la situación". El mensaje es literal, y además público, y aunque por un lado lo entiendo, porque todos estamos muertos de miedo, lo cierto es que las cosas no son así, no funcionan así, y desde luego, no se ejecutan así. Y dicho esto, ojalá el mundo, y la vida, fueran bastante más sencillas de lo que terminan siendo, para todo.
Si los jugadores del Valencia no quieren, hoy no hace falta ni disputar el partido. No seré yo quien cargue contra ellos, porque no hay una plantilla canalla ni que pase de todo, eso no es así.
Si el Valencia no gana en Valladolid, Baraja dejará de ser su entrenador. Al menos es lo que se viene diciendo toda la semana, y aunque he hablado con él varias veces, en ningún momento hemos nombrado este tema para nada.
El once titular de Baraja para el Valladolid - Valencia de la decimoséptima jornada de Liga en Primera División viene marcado por ser, al menos para el entrenador, una final. Si hoy no se gana, y entiendo que el empate tampoco va a valer, puede haber consecuencias drásticas, un cambio en el banquillo, con todo lo que eso supone, además de llevarnos un varapalo gigante, otro, por el rival es, ahora mismo, el único equipo peor que nosotros esta campaña.
No se puede negar que Rubén Baraja no lo ha tenido fácil en el Valencia, como tampoco lo tuvieron los entrenadores que se sentaron en el banquillo de Mestalla en los últimos años. Baraja conocía la forma de trabajar de Meriton antes de llegar y renovó su contrato después de vivir las dificultades de primera mano. Por todo ello la ausencia de criterio y sobre todo de inversión no puede ser una razón para justificar los penosos resultados que está cosechando el equipo.
"Sé que hoy es un día difícil después de la derrota del Valencia, pero tengo claras dos cosas. Que esto lo sacaremos JUNTOS y que el cariño que me habéis dado hoy en Mestalla os lo tengo que devolver. Nos levantaremos". Las palabras son de Rafa Mir después del partido contra el Rayo, y su regreso, casi 100 días después, tras su lesión y sus problemas fuera del campo, de los que ya hemos hablado hasta la saciedad todos nosotros.
Señor Peter Lim, nuestro Valencia, que es su empresa, se va a la mierda, ¿cuál es el plan? Porque supongo que tiene que haber un plan, que además ha de ser genial, porque en caso contrario estamos sentenciados mucho antes de que llegue el día de la ejecución. Y es que en mi cabeza, entiendo que en la de nadie, no cabe que vayamos a estar de brazos cruzados ante todo lo que tenemos delante, en pleno mes de diciembre, y con tantos partidos por jugar.
El Valencia se va a Segunda División sin remedio alguno. Esa es la deriva que están tomando las cosas, a todos los niveles, y nos deberíamos dar cuenta de ello. El primero el club, sus responsables, aquí y en Singapur, que deben salir a dar la cara y explicarnos el plan, qué se piensa hacer, si Baraja va a seguir o no va a hacerlo, y en el segundo caso, que formaría parte de la normalidad en el fútbol, quién va a ser su sustituto en el banquillo.
"Toni, convence a Baraja de que dimita como entrenador del Valencia. Nos vamos a 2ª y él no es capaz de revertir la situación". El mensaje es literal, y además público, y aunque por un lado lo entiendo, porque todos estamos muertos de miedo, lo cierto es que las cosas no son así, no funcionan así, y desde luego, no se ejecutan así. Y dicho esto, ojalá el mundo, y la vida, fueran bastante más sencillas de lo que terminan siendo, para todo.