Hacer malo a Jorge Mendes en el entorno del Valencia es una moda que tiene ya mucho tiempo, y que siempre responde al mismo patrón de comportamiento. Cuando las cosas van bien, es como si no fuera amigos, socio y consejero de Peter Lim, y simplemente pasara por allí como si tal cosa. Cuando todo va mal, le creces las orejas y el rabo del demonio, y empieza a tirar fuego por la boca.