Los jugadores del Valencia parecen haber tirado la temporada por completo, han sido incapaces de sumar un solo punto en tres partidos y además no vieron portería. Peor imposible. Hubo cambio de entrenador pero el equipo no ha reaccionado, razón de más para pensar que los problemas vienen de lejos y no era Celades el único responsable. Ningún futbolista de la plantilla está dando la talla pero sorprende el bajo nivel de efectivos como Parejo o Ferran Torres. Se echa de menos a los pesos pesados y es triste la situación de Gonçalo Guedes.
El portugués pareció renacer en el partido ante Osasuna, un gran gol y la asistencia en el segundo hacían que la afición recobrase la confianza. Pero Guedes sigue aportando muy poco, y aunque se quiera ser flexible con él la realidad es que la cantidad que invirtió el Valencia obliga a tener cierta crudeza. Si lo que ha aportado hasta el momento es lo máximo que puede dar el portugués el análisis es claro: no es jugador para el Valencia del futuro.
Sus cualidades técnicas son evidentes pero por unas razones o por otras Guedes sigue siendo un futbolista discreto. Su recuperación fue un espejismo y ahora ya está totalmente metido en la dinámica negativa del resto de la plantilla. Ante el Athletic pudo marcar en los primeros minutos pero después desapareció. Nunca ha vuelto a ser el Guedes que deslumbró durante sus primeros meses en Mestalla, al contrario, su rendimiento ha ido totalmente de más a menos y hoy en día no es un futbolista diferencial.