Sin respeto en el entorno del Valencia, no somos nadie. Hace días que vamos a calzón quitado, sin freno de mano y sin ganas de agarrarlo. Aquí todo el mundo se ha quitado la careta, y al que ha tirado de surtido común, que gracias a Dios han sido muchos, se le ha tirado de perro judío en el mejor de los casos. Se ha ido todo de madre, y ya no vale sólo con insultar de forma grave a gente como Voro, Arias o Bossio, que en esto hay manga ancha hace tiempo.