Un Valencia plagado de niños y sin fichajes no es un plan razonable. Muchos chicos del filial, que ya era algo habitual el año pasado, gente como Javi Guerra, Diego López o Alberto Marí convertidos poco menos que en referentes del equipo, jugadores como Fran Pérez, que debía estar en Elche, con sitio en la plantilla, y en el once, opciones para gente del filial para ser el cuarto central de la plantilla, o incluso algo más en función del puesto de Diakhaby...