En el entorno del Valencia se ha pasado de Europa a la nada en cuestión de unos pocos días. Así funcionamos, y de toda la vida, que aquí no se ha inventado nada. Desde la derrota del sábado en Gran Canaria, la palabra Europa no ha vuelto a sonar, que es posible que no lo hubiera tenido que hacer nunca, pero ahora ha pasado al más absoluto ostracismo.