Igualada sin goles entre Valencia y Osasuna, los de Baraja no pudieron concretar sus ocasiones.
El Valencia recibe a Osasuna con el objetivo de lograr otra victoria que le aleje de los puestos de decenso, Baraja recupera jugadores pero alerta de que la situación sigue siendo comprometida. No es el mejor horario (19:00 horas) pero se espera una buena entrada en Mestalla.
Mestalla está viviendo los partidos del Valencia de una manera un tanto diferente. La esencia sigue siendo la misma, por supuesto, apoyo absoluto a su equipo a pesar de algunas voces que clamaban por dejarlo vacío y estupideces por el estilo. Y el valencianismo, el activo, el que va a su casa cada partido, el que se rasca el bolsillo y no se pasa el día adoctrinando desde el móvil en redes sociales, ha dejado claras muchas cosas en apenas 3 partidos.
Un Valencia - Osasuna, en martes, en Mestalla, y buscando salir del descenso. La temporada está siendo extraña, más de lo normal, y estas cosas sólo son un reflejo de esa situación. Baraja hacía una rotación, Javi Guerra por Almeida, y el resto, los mismo que contra el Girona. Con el objetivo de lograr otra victoria que dejara todo más en calma. Salimos bien, incluso con una clara ocasión de peligro de Pepelu en el 5 después de córner, pero su remate se iba alto.
El miedo es ahora mismo un arma a favor del Valencia. Y del entorno del Valencia. Siempre transformado en tensión, nunca en pánico, y por supuesto, como se cansa de decir nuestro entrenador, sin convertir cada situación un drama sin solución, porque ese no es el camino ni mucho menos, y debemos alejarnos lo más posible de él. Curiosamente es el que elige cierto sector apocalíptico, que luego si ganamos, adopta un molesto tono paternal.
El Valencia tiene su gran problema este año con el gol... a favor. Dijo el Pipo que la portería a cero tenía que ser la seña de identidad del equipo, y de esto no hay duda. Pero también es obvio que cara al marco contrario debemos dar un salto de calidad, porque apenas son 4 goles en 6 partidos, y con esas cifras, aunque cerremos el marco propio, vamos a tener muchos problemas durante todo el año, de eso no nos puede caber duda a nadie.
El Valencia sólo ha empezado a sufrir. Esta frase no es ninguna "amenaza", sino la simple constatación de algo que va a pasar, que es obvio que va a suceder, y por lo que podemos enfadarnos más o menos, allá cada cual, pero que no va a dejar de ser la realidad que nos toque vivir esta campaña... por desgracia. El día del Girona fue una alegría, o más bien un alivio para todos, pero nada más que el primero de los muchos pasos que nos quedan por dar.
El once titular de Baraja para el Valencia- Osasuna de la séptima jornada de Liga en Primera División viene marcado por la ambición de conseguir la segunda victoria consecutiva. Son tres puntos y nada estará hecho, pero qué duda cabe de que darán una tranquilidad que hace mucha falta después de un primer mes de competición en el que parecía que estábamos al final del campeonato y que poco menos que la condena al descenso era un hecho.
Un Valencia - Osasuna, en martes, en Mestalla, y buscando salir del descenso. La temporada está siendo extraña, más de lo normal, y estas cosas sólo son un reflejo de esa situación. Baraja hacía una rotación, Javi Guerra por Almeida, y el resto, los mismo que contra el Girona. Con el objetivo de lograr otra victoria que dejara todo más en calma. Salimos bien, incluso con una clara ocasión de peligro de Pepelu en el 5 después de córner, pero su remate se iba alto.
El Valencia recibe a Osasuna con el objetivo de lograr otra victoria que le aleje de los puestos de decenso, Baraja recupera jugadores pero alerta de que la situación sigue siendo comprometida. No es el mejor horario (19:00 horas) pero se espera una buena entrada en Mestalla.
El miedo es ahora mismo un arma a favor del Valencia. Y del entorno del Valencia. Siempre transformado en tensión, nunca en pánico, y por supuesto, como se cansa de decir nuestro entrenador, sin convertir cada situación un drama sin solución, porque ese no es el camino ni mucho menos, y debemos alejarnos lo más posible de él. Curiosamente es el que elige cierto sector apocalíptico, que luego si ganamos, adopta un molesto tono paternal.
Mestalla está viviendo los partidos del Valencia de una manera un tanto diferente. La esencia sigue siendo la misma, por supuesto, apoyo absoluto a su equipo a pesar de algunas voces que clamaban por dejarlo vacío y estupideces por el estilo. Y el valencianismo, el activo, el que va a su casa cada partido, el que se rasca el bolsillo y no se pasa el día adoctrinando desde el móvil en redes sociales, ha dejado claras muchas cosas en apenas 3 partidos.
El Valencia tiene su gran problema este año con el gol... a favor. Dijo el Pipo que la portería a cero tenía que ser la seña de identidad del equipo, y de esto no hay duda. Pero también es obvio que cara al marco contrario debemos dar un salto de calidad, porque apenas son 4 goles en 6 partidos, y con esas cifras, aunque cerremos el marco propio, vamos a tener muchos problemas durante todo el año, de eso no nos puede caber duda a nadie.
El Valencia sólo ha empezado a sufrir. Esta frase no es ninguna "amenaza", sino la simple constatación de algo que va a pasar, que es obvio que va a suceder, y por lo que podemos enfadarnos más o menos, allá cada cual, pero que no va a dejar de ser la realidad que nos toque vivir esta campaña... por desgracia. El día del Girona fue una alegría, o más bien un alivio para todos, pero nada más que el primero de los muchos pasos que nos quedan por dar.
El once titular de Baraja para el Valencia- Osasuna de la séptima jornada de Liga en Primera División viene marcado por la ambición de conseguir la segunda victoria consecutiva. Son tres puntos y nada estará hecho, pero qué duda cabe de que darán una tranquilidad que hace mucha falta después de un primer mes de competición en el que parecía que estábamos al final del campeonato y que poco menos que la condena al descenso era un hecho.